Ayer fui a un concierto de Jazz y salí del local, con una buena energía… tan feliz … pero no era sólo por la música que acababa de escuchar, sino por ver como disfrutaba “el equipo” de músicos. Cada uno tocando su instrumento, sentían la música, se maravillaban escuchando las notas del compañero y todos juntos hacían una verdadera fiesta de sensaciones.

Todos los sentidos a la máxima expresión;

  • Oído = Música.
  • Vista = Ver la pasión que sentían.
  • Gusto= Cerveza fría y ligera.
  • Tacto = La mano de quien me acompañaba.
  • Olfato = Aromas a cebada, notas cítricas.

Mientras escuchaba y vivía el momento, pensaba que cada músico podría ser un camarero, un chef, un maître y si pudiesen ser capaces de transmitir esa alegría y pasión a los comensales, sin duda sería un restaurante de éxito.

Me preguntaban hace poco, cuál podría ser LA RECETA global (como si ésta existiese) para tener éxito en un restaurante y respondí, que cada restaurante debe ser atendido con pasión, por amor por lo que se está haciendo y esta si podría ser esa tan buscada (y preguntada) receta..

¿Cómo nos sentimos cuando vamos a un restaurante, que nos atienden bien? ¿Cuando vemos lo bien que se lo pasa el equipo?

La pasión, puede atrapar todos los sentidos y estos sentidos son por los que los clientes se quieren apasionar y están dispuestos a pagar, no por una comida o cena, sino por sentir algo diferente…

Eres capaz de entregar pasión y envolver los sentidos?

Feliz semana,

Erika

 

Escuela de Hosteleria Marketing Gastronómico

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